INTEGRACIONISMO
PARA LA BOLIVIANIDAD
“Es la Paz Social, entendida como el mayor
grado de armonía posible de alcanzar en el normal desenvolvimiento de la
mas extensa pluralidad de las actividades e intereses de la ciudadanía, el
objetivo fundamental que debe corresponder al Estado Moderno.”
Reinaldo Casanova C.
Paz, Justicia y
Libertad, en Democracia
“… el Bien Común no es la simple suma de los
intereses particulares, sino que implica su valoración y armonización,
hecha según una equilibrada jerarquía de valores y en útima instancia,
según una exacta comprensión de la dignidad y derechos de las personas”.
Juan Pablo II
Centesimus Annus
La situación del abuso
político partidario en los diferentes gobiernos de turno vivida en Bolivia
las últimas tres décadas, ha dado como resultado una situación histórica
que ha explotado en octubre del año 2003, y ha dado paso a un cambio que
se esta viviendo con el gobierno de Evo Morales y el ascenso del MAS,
situación que en esta etapa, amerita un
proceso de reflexión y estudios acerca de las soluciones de fondo de
nuestros problemas estructurales en este país con Estado Unitario Social
de Derecho Plurinacional Comunitario, más aun ahora que nos encontramos
en vísperas de elecciones
presidenciales que darán paso a una situación histórica diferente,
considerando la existencia de una nueva Constitución Política del Estado
que regirá el destino de cada uno de los bolivianos.
Que planteamos en
nuestro partido político B.S.D.,
Nuestra corriente es de
CENTRO IZQUIERDA si quiere definirse a B.S.D. como tradicionalmente se
definen las orientaciones ideológicas en las concepciones foráneas.
Esto significa que estamos
alejados de los extremos, estamos en contra de una sociedad gobernada por
el mercado de la oferta y la demanda que conlleva injusticia e inequidad,
y estamos en contra de una dictadura de izquierda donde se impone una
presión totalitaria controlada por el Estado …. Apoyamos una
gobernabilidad mixta, es decir un control y manejo del Estado sobre las
empresas que se consideran estratégicas, como las de servicios básicos,
estamos de acuerdo con un Estado fiscalizador y regulador de las
actividades del sector privado, y estamos a favor del fomento de la
producción en manos del sector privado, velando siempre por mejorar la
calidad y el control de los precios en función del bienestar colectivo.
Nuestra lucha esta y
estará diseccionada a combatir todos los extremos, extrema riqueza y
extrema pobreza, considerando real la teoría de juegos de suma cero que
muestra que los que unos ganan es lo que los otros pierden, Suma cero
describe una situación en la que la ganancia o pérdida de un participante
se equilibra con exactitud con las pérdidas o ganancias de los otros
participantes, esto implica tener una visión exacta de la distribución de
la riqueza de forma equitativa en esta comunidad pluricultural denominada
Bolivia.
En Bolivia, más allá de
existir ricos y pobres también existe una clase media en su mayoría es
una sociedad históricamente mestiza, que carga en sus hombros el peso de
una falta de identidad definida que unifiqué criterios para el verdadero
progreso, esta situación ha creado una sociedad que juega en un concurso
de lamentos, rumiando desdicha por la falta de criterios unificados, ha
acrecentado la negligencia, y la desintegración de las comunidades que se
hunden en la envidia por el progreso ajeno y en la falsa virtud a punto
de convertirse en falsa moral del “pendejo”.
Sumando a ello la
inducción de sociedades tanto internas y foráneas que si saben aprovechar
toda esta situación para fomentar el enriquecimiento ilícito.
El Estado Integrador es la
respuesta que Bolivia Social Demócrata
propone frente al divisionismo y frente al
creciente e injusto aislamiento y exclusión en el que las sociedades
modernas, sus factores de poder y sus gobiernos, subsumen a millones de
ciudadanos en todo el planeta.
QUE ES INTEGRACIÓN Y
QUE ES INTEGRACIONISMO
A todo efecto
definiremos a la Integración como una
doctrina que, en la consideración de todos los asuntos políticos,
económicos, culturales y sociales de los conglomerados humanos. Establece,
contempla, permite, propicia, estimula y exige, según el caso, la
incorporación del esfuerzo de todos los individuos que lo conforman, en
la búsqueda y consecución del bienestar colectivo.
Así definido, y por idea
en contrario, el Integracionismo rescinde categóricamente de cualesquiera
formas y manifestaciones de exclusión en toda actividad de los ciudadanos.
A diferencia de las
distintas teorías sociológicas conocidas, cuyos postulados contemplan
aspectos aislados, como las variables económicas, la tenencia de los
medios de producción, la prevalencia de poderes o la lucha de clases,
el Integracionismo se plantea como un estado superior de armonía y
entendimiento en las relaciones entre los miembros de la comunidad, que ha
de instaurarse en todas sus expresiones de organización, desde las más
sencillas, tales como juntas de vecinos, vecindarios, asociaciones
comunitarias, gremios y los diversos centros de
actividades del quehacer humano, hasta la más compleja, representada por
el aparato administrativo del Estado.
No están equivocados
quienes en la actualidad proclaman la necesidad de construir un nuevo
orden social. Ello implica reconocer, el fracaso, las imperfecciones, las
limitaciones, el agotamiento o la obsolescencia, del sinnúmero de teorías
y postulados que, desde “La República” de Platón, las utopías
renacentistas de Tomás Moro, el “Leviatán” de Thomas Hobbes, el “Contrato
Social” de Rousseau, el “Manifiesto Comunista” de Marx y Engels, el
antitético “anarquismo” de Bakunín y muchas otras, de gran profundidad
pero menor impacto, han intentado regularizar las relaciones individuales
y colectivas en la búsqueda de la armonía social.
En base a la tesis del analista
Reynaldo Casanova, Bolivia Social
Demócrata propone los Fundamentos, Principios y Valores de un modelo
Integracionista que presupone la aceptación de unos principios
fundamentales, en base a los cuales, los ciudadanos pueden acordar el
pleno ejercicio de su soberanía.
Paradójicamente, siendo la
Democracia la forma de gobierno más perfecta conocida hasta el presente,
constituye por definición una dictadura de las mayorías, que mediante
expresiones de voluntad, se imponen por sobre las minorías, con grave
perjuicio, en muchos casos, de legítimos derechos inherentes al ciudadano
considerado como individualidad.
Razón valedera por demás,
para colegir que la perfectibilidad de la Democracia ha de pasar
necesariamente por el reconocimiento de la Armonía Social como piedra
angular de todo el andamiaje político-social de cualquier comunidad.
Alcanzar un grado
razonablemente aceptable de Armonía Social, imprescindible para la vida en
comunidad, conlleva de manera implícita la primacía del concepto de Paz.
Esa Paz que Don Andrés Bello proclamaba como el más preciado y fecundo de
los bienes sociales.
Cuando los Estados que a
los ciudadanos nos aglutinan y los gobernantes que por delegación nos
representan en el proceso de atención de la cosa pública, ejercen esa
violencia de desconocer, ignorar, relegar, desatender o malinterpretar el
sentir, los derechos o los anhelos de los ciudadanos, están atentando
directamente contra la Paz y conspirando contra la consecución de la
armonía social.
De manera que es en
función de la Paz Social que los conglomerados humanos deben Integrarse en
todos los órdenes.
Es la Paz Social,
entendida como el mayor grado de armonía posible de alcanzar en el normal
desenvolvimiento de la mas extensa pluralidad de las actividades e
intereses de la ciudadanía, el objetivo fundamental que debe corresponder
al Estado Moderno.
Paz Social que está
implícita e indisolublemente ligada al concepto de Justicia, como
salvaguarda única de la igualdad.
La Justicia, concebida en
función de la igualdad de los ciudadanos, la reconoce en todas sus
actuaciones, sin otorgar privilegios y sin realizar concesión alguna
diferente a la que legítimamente corresponda a cada cual, tanto en la
salvaguarda de sus derechos, como en el equitativo reparto de los
recursos, por abundantes o escasos que sean.
La Justicia,
administrada en función del ciudadano, mas allá del simple y retórico
reconocimiento de la igualdad, debe garantizar oportunidades, ciertas e
idénticas para todos los ciudadanos y el disfrute de esos derechos
fundamentales que los textos constitucionales establecen;
y más allá de los preceptos, ha de hacerse obligante para el Estado y para
sus administradores por delegación, garantizando a toda la población,
oportunidades reales e igualitarias de acceso a los servicios de salud, a
la alimentación, a la vivienda, a la educación, al trabajo, a la libre
creación, a la recreación y esparcimiento, al disfrute de servicios
públicos eficientes, a ser tratados con absoluta equidad en la resolución
de los conflictos y al derecho de participación política activa en todas
las ramas y niveles de los poderes públicos.
Es la Justicia la que
hace libres a los ciudadanos y es
la Libertad la más auténtica consagración de la dignidad del ser humano.
Representan entonces la
Paz, la Justicia y la Libertad, los valores fundamentales que el Estado
Integrador está obligado a reconocer, exaltar y salvaguardar en todas sus
actuaciones como regulador de las relaciones de la vida en comunidad y
como garante de la Armonía Social.
Y es la vigencia plena de
esos valores, lo que nos permitirá vivir en Democracia. Ese sagrado
derecho a tener un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, la
Democracia, plural, amplia, representativa y participativa, solamente será
realidad en la medida que el Estado, en su esencia, definición y
ejecutorias, adopte como principio fundamental el mantenimiento de las
mejores condiciones para la armonía social, donde los ciudadanos puedan
convivir en clima de Paz, con garantías suficientes de ser tratados con
Justicia y de manera igualitaria en todos los órdenes, y en disfrute pleno
de su Libertad.
Esa justicia anhelada se
encuentra en el verdadero concepto de Estado de Derecho que desde la
fundación de la República de Bolivia en 1825 nunca a existido pues el
postulado fundamental para la existencia de un Estado de Derecho es LA
INDEPENDENCIA DE PODERES. (Consultar: :
www.puertascalientes.blogspot.com)
Y es por todos conocido
que nunca y a la fecha a existido tal situación, pues las Autoridades,
administradores de justicia del aparato judicial, han sido elegido por el
poder político imperante en el Poder Legislativo y aun en el Poder
Ejecutivo.
A pesar de muchas visiones que buscan
el equilibrio social, aun persisten intereses foráneos que ven en Bolivia
una reserva para sus intereses, situación que mantiene latente los
problemas como la disolución acelerada de los núcleos familiares y su
consecuente degradación como factores esenciales de sustento de las
relaciones sociales, la progresiva pérdida conceptual de principios y
valores, la carencia de elementos de cohesión de nuestra identidad
nacional, el agotamiento de las tesis y doctrinas de las organizaciones
políticas existentes, la debilidad manifiesta de nuestras instituciones
fundamentales, el envilecimiento de la
actividad política por su preponderante orientación al lucro y a la
preservación de cuotas de poder, y el manejo errático – y por
demás, bastante erróneo - del rol del Estado como ente regulador de la
vida en comunidad, conformaron los ingredientes principales que ahora
definen nuestra realidad, esta situación contrariamente conlleva una
vertiginosa velocidad de los cambios tecnológicos y una creciente e
irreversible tendencia a la globalización.
Con la presente propuesta, sin
detenernos en lo coyuntural o casuístico salvo para fines de referencia,
ofrecemos un sencillo aporte esperando que coadyuve en el proceso de
reflexión y estudios acerca de las soluciones de fondo que nuestros
problemas estructurales ameritan.
Integracionismo, Bolivianidad,
Felicidad y Abundancia
POR QUE TODOS SOMOS BOLIVIA
Por una BOLIVIA INTEGRADA, con verdadera
justicia que garantice el desarrollo de todos los bolivianos con equidad.
Ministros de la Corte Superior, Vocales de
las Cortes de Distrito, Jueces y Fiscales elegidos por voto popular
del pueblo y para el pueblo.
Nunca más jueces y Fiscales elegidos a
dedo,
ESO ES CORRUPCIÓN !!!.